dear old stockolm.
Polar
Debería estar metido en documentos word añejos y garabateando interpolaciones escalares, pero dormí re-mal amor. Y te pené tanto, me dió tanta pena dejarte solita, pero a veces el dormir separados nos ayuda bonita.
A veces, ayer no.
Mi amor,
me estoy cayendo en ti y es un poquito demasiado intenso, y no sabes cuanto vas ocupando de mi vida, y el como tu recuedo me invade las venas de circulación, e intento decírtelo, y yo tan poeta que soy no he podido transfigurar tanto.
Tan-to.
(Aún preparo ese gran escrito, y al menos ahora ya tengo el título, jé.)
Bonita, nunca entenderé como la gente puede ser tan indiferente, tan fatua y lúdica con esto del amor.
Lo comprendo, y hasta puedo desarmar los pensamientos y sus paradigmas, pero no los entiendo amor, y hasta hubo un tiempo en que me consideré como ellos, y lo odiaba amor, el pasar y repasar, hasta encontrar la -temporal- posible solución, extrapolando, regla de tres, conocer en el bar, catar, probar, probar, etecé, etecé.
No puedo estar indiferente, es penoso, ya no, yo quiero caerme, y ese es un pensamiento que no puedo dejar pasar y me tiene shascón a las seis treinta de la mañana, escuchando a la bandita indi de nombre rudo y dibujando peces koi en el cuadernito que te enseñé.